Bonadio, y su justicia política. Por el Periodista Hugo Moreno.

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Hoy despertamos con una nueva noticia, pero con una vieja maña. La justicia volvió a golpear las puertas de los medios y ellos se hicieron eco de la gran novedad: “detuvieron a Carlos Zannini en Río Gallegos, a Luis D´Elía en Laferrere y a Jorge «Yussuf» Khalil”, “por ahora” disparó un panelista de noticiero.

Con el transcurrir de las horas se conoció que Fernando Esteche, líder de Quebracho se estaría por entregar porque no se encontraba en su domicilio cuando fueron a arrestarlo.

Rápidamente, se conoció el avance del Juez Claudio Bonadio. El magistrado también procesó y pidió el desafuero para detener a la ex presidenta y actual senadora Cristina Kirchner y dictó prisión preventiva para el ex canciller Héctor Timerman bajo el régimen de arresto domiciliario por su delicado estado de salud. También fueron procesados, sin prisión preventiva y con prohibición para salir del país, al ex titular de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) Oscar Parrilli y el diputado Andrés «Cuervo» Larroque .

Bonadio y su legitimidad

Más allá de los movimientos de la Justicia que se dice ahora “legítima”, es justo conocer al juez federal Claudio Bonadio. Se trata del segundo juez más denunciado, después de Oyarbide. A lo largo de su carrera acumuló 51 acusaciones en la Magistratura. “Se maneja como un comisario”, dijo un abogado al diario PERFIL, que dice conocerlo.

También es cierto que ese cúmulo de denuncias ante el Consejo de la Magistratura fueron desestimadas. Algunas de ellas eran por delitos graves. Sin embargo, ocho causas siguen activas.

Bonadio tuvo como antecedente para llegar a la Justicia ser el subsecretario de Legal y Técnica de Carlos Corach, durante el menemismo. Domingo Cavallo denunció que Corach escribió en una servilleta los nombres de los magistrados que eran afines al menemismo. Entre ellos, estaba el de Bonadio.

Según un informe que envió la Presidencia de la Nación -dice el fallo-, Bonadío fue asesor de Corach del 19/9/90 al 8/9/92 y su subsecretario de Asuntos Legales, del 8/9/92 a 30/6/94, pero, al ser requerido, sólo hizo una indicación genérica de sus antecedentes laborales en el Gobierno.

También debemos recordar que Nisman denunció a Bonadio en 2010 por los mensajes intimidatorios que recibió contra su persona, pero que también ponían en riesgo a sus hijas Iara y Kala. En la acusación, el fiscal afirmaba que en la amenaza se hacía referencia a la investigación que llevaba por el encubrimiento de la AMIA.

El Memorándum que no fue

El Memorándum del que se está hablando ahora y es el memorándum de entendimiento firmado en 2013 por el gobierno de la República Argentina, durante el mandato de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, y el gobierno de la República Islámica de Irán, en Addis Abeba (Etiopía), sobre los temas vinculados al ataque terrorista a la sede de la Asociación Mutual Israelita Argentina en Buenos Aires el 18 de julio de 1994.12345 Irán se había negado sistemáticamente a cooperar con Argentina en el caso judicial contra ciudadanos iraníes, por lo que el gobierno argentino consideró este memorándum como un avance para la causa.

El memorándum constaba de nueve puntos 7 entre los cuales se destacaba la creación de una Comisión de la Verdad, que estaría compuesta por juristas internacionales para cooperar con la investigación. Además establecía que el juez de la causa, Rodolfo Canicoba Corral y el fiscal Alberto Nisman, argentinos, podrían interrogar a los sospechosos iraníes con notificación roja de Interpol.

Por último, debemos saber que el famoso Memorándum fue aprobado por ambas Cámaras, es decir, el Congreso Nacional, por ende, habría que citar a todos los legisladores para que presten declaración; o quizás, procesar a todos según Bonadio.

Asimismo, se debería saber que el Memorándum no entró en vigencia, que la denuncia fue desestimada por 5 jueces, que el canje de venta de granos por petróleo nunca se llevó a cabo, que la Secretaría General de Interpol declaró por escrito que jamás se levantaron las Alertas Rojas.

Los argumentos de Bonadio

Las detenciones se dan en un marco donde no existió juicio, que no hay condena y que Bonadio presume la fuga de los detenidos o que entorpecen la investigación.

Sin embargo, los argumentos del juez para ordenar las capturas son tres y están explicados en el apartado III.9. De la Libertad, página 444 a 467:

1) la «seriedad» de los delitos que les imputan y la «eventual severidad» de las condenas a prisión que recibirían en caso de ser hallados culpables;

2) la posibilidad de «entorpecer el accionar judicial» y el «descubrimiento de la verdad» en la causa;

3) la cantidad de otros procesos judiciales abiertos en su contra, incluso con algunas condenas sin sentencias firma en el caso de D’Elía.

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