Posverdad, el nuevo relato.

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Por el Periodista Hugo Moreno.

En el mito de la caverna de Platón, el famoso filósofo griego planteaba que la verdad es independiente de nuestras opiniones. Estará siempre ahí aunque nadie crea en ella. Es una visión muy idealista sobre lo que existe. 

Sin embargo, y como contrapunto, esta idea tan poderosa también tiene un lado oscuro: la mentira también puede subsistir y acaparar toda la atención porque, si bien no describe fielmente la realidad, no le hace falta; simplemente «funciona» y permite construir un relato sobre nuestras vidas. Por eso sobrevive.

La posverdad supone un emborronamiento de la frontera entre la verdad y la mentira, y crea una tercera categoría distinta a las dos anteriores. Una en la que un hecho, ficticio o no, es aceptado de antemano por el simple hecho de encajar con ciertos esquemas mentales.

Básicamente, la palabra sirve para señalar una tendencia en la creación de argumentos y discursos que se caracteriza por partir de la asunción de que la objetividad importa mucho menos que el modo en el que lo que se afirma encaja con el sistema de creencias que sentimos como propio y que a su vez nos hace sentir bien.

La posverdad se ha definido como un contexto cultural e histórico en el que la contrastación empírica y la búsqueda de la objetividad son menos relevantes que la creencia en sí misma y las emociones que genera a la hora de crear corrientes de opinión pública.

Verdad o consecuencia

No es cierto que el Ingeniero Presidente tuvo 87 días de vacaciones en dos años de gestión. El Sr. Presidente Macri está en un retiro cuasi-espiritual en familia, para poder pensar el futuro de todos los argentinos; porque desde el sur –que también existe a pesar de los mapuches-, se piensa y se siente de otra manera.

Tampoco es cierto que se están generando despedidos en numerosas áreas del Estado: Presidencia, Ambiente, Trabajo, ENACOM, Jefatura de Gabinete, SENASA, Fabricaciones Militares, Defensa, Energía, entre otros.  A los trabajadores se les vencieron sus contratos laborales que, dicen, “vienen del gobierno anterior”, olvidando por un instante que este gobierno de Cambiemos cumplió el 50 por ciento de su mandato, en verdad cumple 740 días.

Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) da cuenta que en diciembre hubo 3.346 despidos y suspensiones. Se trata de 1.904 empleados públicos y 1.442 trabajadores en el ámbito privado, pero claro, eso es sólo una cuestión de libre mercado. El número es menor que en diciembre de 2016, pero mayor que en noviembre de 2017.

No es verdad que el Ministerio de la Abundancia (1984) formado por Nicolás Dujovne, Luis Caputo, Federico Sturzenegger  comandado por Marcos Peña, haya modificado la pauta inflacionaria, sino que nos han advertido que los argentinos estamos mejor y que “la economía argentina volvió a crecer de manera sustentable y sana”. Volvió, dijeron.

Por suerte, es mentira que aumentaron las tarifas de los servicios públicos, lo que ocurres es que se están reacomodando los precios para un mejor servicio: sin cortes y con mayor inversión; porque “no se puede arreglar en dos años lo que se destruyó en doce”.

Si habláramos de aumentos de precios de góndolas estaríamos mintiendo porque se trata de “un sinceramiento de los valores de mercado que han acomodado los precios”. Tampoco podríamos hablar de endeudamiento porque se debería hablar de que se trata de un “aumento del pasivo público”, tal es así que el ministro de Finanzas Luis Caputo señaló ante la Comisión de Presupuesto y Hacienda que “los pasivos brutos del Estado nacional ascendieron a USD 302.700 millones al 31 de agosto”. Para fin de 2017 representaron el 58% del PBI.

El último trimestre de 2017 estuvo signado por un fuerte objetivo económico. Reforma Previsional, Presupuesto 2018, Pacto Fiscal, pero pocos dicen que la Argentina es el país emergente que más deuda emitió, sí. Verdad y Consecuencia. El Estado nacional encabeza el listado de emisiones soberanas entre 2016 y 2017, con USD 42.000 millones. La provincia de Buenos Aires ocupa el puesto 22°, con casi USD 9.000 millones. Una ganga.

Pero claro es necesario (o “nesario”) endeudarse por la herencia recibida.

Ministerio del Amor

Con todo, el relato no prende en los trabajadores que se pusieron en lucha en defensa de los trabajadores despedidos y alertan un fuerte cimbronazo en el mercado laboral y en la economía familiar. Un despedido no es un legajo, es una familia sin ingresos.

El Ministerio del Amor también tiene sus Dos minutos de Odio: la Grieta que ejerce un importante y anónimo ejército de trolls que apuntan a cibernautas de redes sociales para difamar y agredir sin problemas, amparados en la sombría fantasía de un GH, que todo lo ve y todo lo puede, como todo lo que se vuelve impune.

La violencia que disparan desde el ministerio de Patricia Bullrich -con gendarme ascendido incluido-, no hace más que exacerbar el clima social, disparando violencia con leyes que golpean a los más desprotegidos y vulnerables, como son los abuelos y los niños; y or supuesto un importante sector de la clase trabajadora.

Entre tanto, al grito de “Si se puede” como aquel “Big Brother. Big Brother” de 1984, los funcionarios arengan a sus votantes y seguidores, logrando imponer el color amarillo en el 42 por ciento del territorio nacional, así resulta de la elección de octubre; lo que sin dudas, les ha dado una performance similar a un tanque de paz (porque la guerra no existe) dirían desde el Ministerio de la Verdad.

La única verdad es la realidad

En estos dos años, entre otras cosas, Argentina colocó deuda a 100 años por primera vez en su historia.  El antecedente más cercano de un país con emisiones a 100 años fue México en 2014, cuando colocó un título por 1.000 millones de libras esterlinas a una tasa del 5,25% anual.

“Estamos más cerca de países normales como Bélgica o México que de Venezuela, con quien el gobierno anterior solía endeudarse a 5 años de plazo y a tasas de un 15%. Es un sello de confianza no sólo en esta administración sino también en el futuro del país”, dijo Caputo por entonces.

La otra realidad es que el 11 de diciembre de 2015 comprar un dólar costaba  9,805 pesos promedio.  Que para los últimos días de diciembre/15  Macri les sacó las retenciones a las exportaciones industriales. Otro de los dichos de entonces fue: «Apenas aterrice en la ciudad de Buenos Aires, voy a firmar el decreto de retenciones cero por el que la Argentina no tendrá más retenciones a la exportación de trigo, maíz, girasol y productos regionales», afirmaba el Ingeniero Presidente.

Por último, y hasta aquí, los medios de comunicación tienen mucho que ver en la construcción de ciertas realidades. La función de los medios de comunicación masiva podría analizarse con relación al papel que juegan para la sociedad o se puede discutir sobre la influencia que juegan, o deben jugar sobre ella y cuestionar la relevancia de su contenido, sea éste formativo, educativo, informativo, noticioso, de entretenimiento o diversión; y que seguramente será materia de otra nueva discusión: medios al servicio de la verdad, o al servicio de la subjetividad sujeta al poder de turno que construye desde la mentira.

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